Tiendas exóticas: China I

Tiendas exóticas: China I

Hongos negros salsa de soja y champiñonesA estas alturas de la película parece un poco tonto llamar exótico a una tienda regentada por ciudadanos del país de Mao, pero lo que normalmente encontramos en un ’chino’ no dista mucho de lo que podemos encontrar en el supermercado, la ferretería o la papelería del barrio. Ayer entré en uno, de las decenas a mí alrededor, buscando unas velas para cumpleaños y cuál fue mi sorpresa al descubrir, al final de aquel angosto pasillo, un auténtico supermercado para chinos.

Llevaba meses intentando localizar un lugar donde adquirir auténtica comida china, pero no había encontrado ninguna tienda donde vendieran algo más que fideos o sopa instantánea. Una tienda que contaba con algún postre auténtico ha sido víctima de la crisis, pero lo que ayer encontré, Saavedra Fajardo 3, fueron veinte metros cuadrados de auténtica república popular china: jengibre fresco, huevos de pato, alga seca, vinagre de arroz, vino de arroz, hongos desecados, aceite de sésamo, tallarines de mil tipos y otros tantos de salsa de soja. Por supuesto también había guiños a la gastronomía japonesa, mochis, wasabi o alga nori.
Mochi de ñame y trigo infladoNo me ha dado tiempo a preparar ninguna receta, pero no quiero dejar pasar más tiempo, porque estaba ansioso por compartir mi descubrimiento. Los dulces sí los he probado: el trigo inflado con sabor a sésamo y los mochis de taro. El trigo no dista mucho de los cereales Smacks de toda la vida, aunque sí se nota el gusto a sésamo y recuerda también al sabor de las palomitas dulces, por el tostado del azúcar. Los mochis sorprenden por su sabor. La etiqueta en español (pegada al envase) los describe como ‘pastel de arroz glutinoso sésamo’, pero los ingredientes del envoltorio son algunos más: taro o ñame, haba espada, el famoso arroz glutinoso, patata y un colorante azul. El resultado es una textura un poco extraña a nuestro paladar -si tenemos en cuenta que está hecho con arroz y habas es lógico- pero resulta meloso, agradable y muy delicado. No está muy dulce y por su composición además resulta una golosina muy saludable.
Bambú mostazaEn la tienda estaban los jóvenes de la familia que nos explicaron muy amablemente todas las dudas. Gracias a ellos sé que los hongos negros los he de poner a remojo antes de saltearlos – por ejemplo con un poco de la salsa de soja con sabor a champiñón – y que el bambú a la mostaza es como ‘las comidas del mercadona’: abrir y listo. Ya os iré contando mi acercamiento a la verdadera gastronomía oriental.